martes 24 de julio de 2007

YO NO NACÍ PARA TRIUNFAR

No soy un triunfador. No le he ganado a nadie, no soy un hombre de éxito. Tampoco soy reconocido o respetado por logro alguno, sea económico o social (mi patrimonio es ultra discreto: osea casi nada), o por una jerarquía laboral o estilo de vida. No tengo prestigio en nada (quizás tan sólo en ser llamado maldito paranoico por algunos conocidos) ni mucho menos una imagen conspicua o de renombre por alguna profesión.

Que qué hago? Casi nada: Escribir con desquiciado frenesí y apasionante emoción, comer, tirar una vez por semana, dormir a mis anchas, plácidamente y ser feliz. Y con esto, probablemente los puritanos, seriecitos, atorrantes y falsetes de este sistema me preguntarán si acaso me da vergüenza esta desvergüenza. Claro que no!

A quién chucha le importa que no trabaje? O que duerma muchas veces hasta las doce del mediodía a desayunar mientras leo con sosiego el periódico? Quizás los hipocritones, intolerantes y ridículos implacables de cartón me recordarán que ya debería tener una casa, un auto, una profesión, un empleo remunerador y casarme. Qué mierda!

Una casa? Para qué? Si he sido feliz deambulando por la vida, durmiendo en los parques, cuartuchos, alfombras y escritorios, pero también en elegantes y lujosas habitaciones y aposentos, disfrutando del vino y el pan, así como también del caviar y champagne.

Un auto? Para decir que lo tengo y ponerle un equipazo de música, no? Creerme el pitucón del volante y subir ruquitas de fino culito, de six pack de cerveza cuzqueña, bien heladita, y escuchar un clásico de zeta rock and pop a todo volumen como todo un bacancito? No, si disfruto del exquisito placer de caminar, incluso largas distancias porque me gusta y porque me ahorro el pasaje, claro está. Además, la música la escucho en la intimidad de mi casa, la cerveza la bebo cuando tengo sed y sólo me complazco con un exclusivo potito que me es suficiente.

Una profesión? Me produce una risa delirante, porque he estado al frente de médicos, contadores, abogados, ingenieros, docentes y demás. Los he tenido de alumnos y muchas veces de participantes de algunos talleres y conferencias que dicté. Experimenté con singular beneplácito de muchos empleos profesionales que nunca estudié (sin contar los que rechacé) He trabajado en cargos que anhelaban aquellos que habían terminado la universidad cinco añazos. Esas ofertas no me las robé, las gané legítimamente (creo!) Pero no me han hecho ni más ni menos. Simplemente las viví y las disfruté plenamente.

Un empleo remunerador? Verdad, no? Ganar dinero para asegurar mi futuro (alguien puede asegurar su futuro en realidad?) Comprarme cosas (Ya tuve mi etapa consumista) y abrir un negocio (el único negocio que cuido es mi propia vida), y ser próspero para poder descansar y disfrutar. Ja ja ja. Yo ya descanso y disfruto como nunca antes (sin aquellos recursos) y mi prosperidad la contabilizo en los momentos felices de mi vida: Soy millonario, sin duda.

Casarme? Si hasta ahora no lo hice fue porque no me ha tocado aún, quizás se acerque ya mi temporada porque aunque no lo tengo como un patético proyecto de vida, es el desarrollo de mis momentos que me llevará a ese paso que sin duda deseo. Pero lo haré cuando a mí me dé la gana (y a mí novia también por supuesto)

No me apetece en lo más mínimo complacer a la sociedad. No quiero ser exitoso ni sacarme la mierda trabajando para vestirme de marca, o etiquetar mi vida para que la gentita me salude y me haga la patería. Ni culear a cuanta hembrita se me presente para mostrar mi virilidad, ni llenarme de cartones vacuos que digan que me quemé las pestañas estudiando una carrerita para ser un mediocrón con sueldo. He tenido épocas de dinero, pero no me hicieron más feliz que cuando no lo tuve (ahora tampoco lo tengo), eso sólo es un plus que sofistica la vida y que es legítimo disfrutarlo en su momento y espacio.

Ni siquiera como escritor estoy pendiente de satisfacer a los lectores. Escribo como me da la gana, con los patrones literarios que a mí me parecen y los temas que se me antojen (quizás por eso tengo menos lectores, ups!) No planifico mi futuro, elijo y vivo mi presente con tanta euforia y excitación, esperando y quedándome siempre con lo que merezco: lo mejor. Le pongo la única cara que tengo a la vida, sabiendo que hay cosas que puedo escoger y otras que la vida me otorga o pone en mi camino, y aprendo a quedar satisfecho con todas las situaciones. A la mierda el triunfo, eso para los equipos deportivos. Yo no nací para triunfar. Sólo para vivir plenamente y ser feliz. Te parece poco?

7 comentarios:

La Desconectada dijo...

Asi es, hacer lo que nos gusta es bueno, pero la vida misma ay limitaciones que sobrellevar y soportar , tambien el tener cierto tipo de sufrimientos nos hace mejores.

malditoparanoico dijo...

Aprecio tu comentario, es pero nos contactemos alguna vez.

david dijo...

en serio me gusta lo q escribes, deberias publicar.

sol dijo...

la verdad te admiro! tenes mucha razón, porque nosotros estamos de paso y hay que disfrutar la vida como se presente. Lo que pasa que las personas estudian y/o trabajan para sentirse superiores cuando en realidad el único superior es Dios. Que equivocadas que están, pero bueno, que se le va a hacer.

malditoparanoico dijo...

Gracias por lerme. Un fuerte abrazo!

Ro dijo...

Hola amigo Martín!!!

Sé que para escribir, no se necesita estar acorde a lo que el lector espera encontrar en su lectura. Las grandes obras siempre manifiestan el deseo del propio autor de solo escribir lo que en mente se les viene. Sigue así, sigue avanzando, pronto llegarás lejos. Cuidate mucho. abrazos. Jorge Martínez.

malditoparanoico dijo...

Gracais por tu comentrario, amigo Jorge, estimula mucho a seguir escribiendo.